¿A qué apuntan las tres reformas estructurales de la Presidenta Bachelet?

¿A QUÉ APUNTAN LAS TRES REFORMAS ESTRUCTURALES DE LA PRESIDENTA BACHELET?

La Presidenta Michelle Bachelet tiene un ambicioso programa de Gobierno, elaborado en base al diálogo con la ciudadanía durante la campaña y que apunta a disminuir la desigualdad en Chile.

Para ello, es prioritario sacar adelante la tarea legislativa del Ejecutivo, que tiene como ejes centrales realizar tres reformas estructurales: Una Educacional, otra Tributaria y la creación de una Nueva Constitución.

El objetivo es que los proyectos de ley que originan las dos primeras sean enviados dentro de los primeros 100 días de gobierno.

Reforma Educacional

La Reforma Educacional tiene por objeto entregar a todos los chilenos una educación que sea gratuita, de calidad y sin lucro. El programa plantea que “todos los establecimientos educacionales deberán ser de excelencia”  a fin de “reducir la segregación y contar con un país más integrado social y culturalmente”.

Uno de los pilares de la Reforma es la Gratuidad Universal, para que la educación pase de ser un bien de consumo a un derecho social

Por ello se eliminará la existencia del lucro con recursos públicos, lo que no implica terminar con el sector Particular Subvencionado, sino que más bien plantea dirigir el financiamiento público únicamente a instituciones sin fines de lucro.

Además, habrá un fortalecimiento del rol del Estado como actor, tanto en la entrega directa de servicios educativos, como también en una estricta fiscalización del sistema.  De hecho, el fortalecimiento de la Educación Pública será el motor y sello de la Reforma.

En cuanto a la Educación General, se terminará gradualmente con el  financiamiento compartido, a fin de acabar con la segregación social en la educación financiada con recursos públicos

La administración de los establecimientos de educación pública, en tanto, deberán  estar en manos de instituciones especializadas. La administración de los establecimientos municipales será reemplazada por una nueva institucionalidad pública, dependiente del Mineduc.

En cuanto a la educación superior, se avanzará gradualmente en la gratuidad universal y efectiva, en un proceso que tomará 6 años. Durante el Gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet, el objetivo es que accedan a la gratuidad —al menos— los estudiantes pertenecientes al 70% más vulnerable de la población, abarcando extensamente a la clase media.

Asimismo, se crearán instituciones como la Subsecretaría de Educación Superior; la Superintendencia de Educación Superior, para fortalecer el rol fiscalizador; y la Agencia de la Calidad de la Educación Superior.

Reforma Tributaria

El principal objetivo de la Reforma Tributaria es financiar la Gran Reforma Educacional, así como otras políticas públicas de Protección Social.

Por ello la Reforma Tributaría planteará avanzar en equidad tributaria, mejorando la distribución del ingreso. En síntesis, los que ganan más, aportarán más.

La meta de recaudación, gracias al conjunto de medidas de la Reforma Tributaria, será de 3% del PIB. Esta meta se descompone en 2,5% del PIB provenientes de cambios a la estructura tributaria, y otro 0,5% del PIB proveniente de una serie de medidas que apuntan a reducir la evasión y la elusión, que han aumentado en los últimos años

Asimismo, se elevará, en forma gradual, la tasa del impuesto a las empresas de 20% a 25% en un plazo de 4 años, mientras que se reducirán, también en forma gradual, la tasa máxima de los impuestos personales, del 40% actual a un 35%, en el plazo de cuatro años.

Los dueños de las empresas, en tanto, deberán tributar por la totalidad de las utilidades de sus empresas y no sólo sobre las utilidades que retiran. Esta medida será implementada a partir del cuarto año de la reforma. De este modo, se termina con el actual mecanismo del Fondo de Utilidades Tributables (FUT).

Además, habrá una serie de incentivos a la Inversión y el Ahorro, así como políticas orientadas a fortalecer las Pymes, entre otros aspectos.

Nueva Constitución

La Nueva Constitución, que será creada dentro de “un proceso participativo, democrático e institucional”, reconocerá y garantizará mejor los derechos de todos los chilenos, tales como el Derecho a la vida, integridad física y psíquica; el Derecho a la igualdad y a la no discriminación; el Derecho a la libertad de conciencia; el Derecho a la libertad de pensamiento y expresión; los Derechos de los niños, niñas y adolescentes; los Derechos colectivos y reconocimiento de los pueblos indígenas, entre otros.

Además, la Nueva Constitución debe consagrar, en materia política, los principios que aseguren un sistema electoral que recoja los principios básicos de una democracia representativa.  En ese sentido, es clave sustituir el actual sistema electoral binominal para la elección parlamentaria, por uno de representación proporcional.

En cuanto a los quórums, de acuerdo a la esencia del sistema democrático, se deberá consagrar el principio de mayoría, siendo la mayoría absoluta el máximo quórum de aprobación y modificación de las leyes.

La Nueva Constitución, además, reafirmará la separación entre el Estado y las Iglesias, con el pleno respeto por las creencias religiosas y éticas de las personas.

Asimismo, se mejorará la Participación Ciudadana y se aumentará la descentralización. También se fortalecerá el Poder Judicial y su autonomía.

Para la Nueva Constitución, las Fuerzas Armadas, de Orden y Seguridad Pública serán instituciones esencialmente obedientes al poder constitucional, no deliberantes, disciplinadas y partícipes del desarrollo del país a nivel nacional y regional.